Debido a un compromiso contraído con mi sobrina de 2 años (casi 3), fuimos al Museo del Ferrocarril para que viera de cerca los trenes.
Ese inusitado interés fue por mi culpa, le mostré una imagen de un tren que tengo en el celular, pero no creí que tuviera tal efecto es su personita.
Ir al museo del Ferrocarril es como hacer un viaje a los orígenes de la ciudad de Torreón . Te transporta al estilo de vida en el que el tren era la mejor forma de viajar.






Una vez cumplida mi promesa creo que puedo hacer un comercial con mi sobrinita diciendo - Mi tío ¡Si Cumple! - (Aclarando que nada que ver con campañas políticas ehhhh)
Si tiene un tiempo libre y quiere hacer un paseo con los niños no deje de visitar este museo.
