Hace dos semanas justamente mi esposita presentó una molestia en su pierna, fuimos a Farmacias de Similares en el que un doctor le receto unas cosillas y la mando a casa, tengo que decir que al salir el doctor no nos dio mucha confianza y para el domingo su pierna estaba empeorando.
El siguiente doctor nos la sentencio – Tiene que internarse, eso no es grave pero si es de cuidado.
El diagnostico, Celulitis, una infección en las capas de la piel que si no se trata debidamente puede traer complicaciones.
Ahí comenzó nuestro viacrusis, ya con las caras tristes iniciamos nuestro peregrinar, primero a la clinica 66 del seguro social.
Si alguna vez han tenido la mala fortuna de ir al Seguro en domingo se darán cuenta de que prácticamente parece un hospital fantasma.
Mi chaparrita no aguantaba el dolor, así que decidimos ir a la Cruz Roja para que la atendieran mientras se internaba, después de todo, algo es mejor que nada.
De pura suerte y esto es una prueba de que Dios es grande y actúa de manera misteriosa, el doctor que la atendio en la Cruz Roja es el mismo que la atiende en el Seguro Social, y confirmo el diagnostico, inmediatamente le pusieron suero y un ketorolaco para que aguantara el dolor y nos dio un traslado a la Clinica 16. Dr. Rosales le estamos muy agradecidos por esto.
Nuevamente hicimos antesala, pero la Clínica 16 creo casi sin temor a equivocarme es una de las que atiende a más personas, es una fábrica de la salud, oleadas de personas llegan todos los días y el domingo todo era más lento, o al menos cada minuto nos parecía eterno.
El doctor de urgencias inicio los trámites para ingresarla en Internos de Urgencias, una antesala a piso y es que para variar no había camas disponibles.
Le pusieron un cóctel vía intravenosa de antibióticos y analgésicos y fue cuando mi pingüinita se puso peorcita, le dio fiebre y la molestia en la pierna cambio a una inflamación general del pie, estaba rojo y muy caliente.
Así paso todo el domingo y hasta el lunes la evaluaron los cirujanos, no había saque, tenía que hacer una visita al quirófano para drenar y quitar el tejido dañado.
Cuando mi chaparrita salio del quirófano ya tenía una cama lista en el quinto piso y ya nos ajustamos un poco más a la rutina, entre tías, primas, hermanas, mi suegra y yo hicimos turnos para cuidarla.
Después de dos semanas y tres visitas al quirófano al fin tengo a mi pingüinita en casa, no esta al 100% recuperada pero si Dios quiere dentro de poco estará dando lata como de costumbre ;) .
Ya más tranquilos me he dado cuenta de varias cosas, en mis visitas anteriores no lo niego he escrito lo que he visto y lamentablemente han sido cosas negativas.
Pero ahora me da gusto decir que el Seguro ha mejorado bastante.
No se si fue por la influenza o cambios en la administración pero por ejemplo la limpieza que debe de regir en un hospital ha mejorado, pasillos, recolección de basura y desechos medicos son tratados de manera apropiada.
Las enfermeras y enfermeros fueron amables y nos ayudaban en lo que podían, en especial hay un personaje de antología, el enfermero Baltazar que nos contaba historias de terror del IMSS , no se si era para dormir más tranquilos pero igual lo escuchábamos con atención, solo nos faltó una fogata y unos malvaviscos para completar la escena.
La Doctora Romero y el Dr. Ortiz que hacían las curaciones, las intervenciones y pacientemente contestaban nuestras dudas.
A los guardias de seguridad que firmes pero amablemente nos decían que desalojáramos porque los doctores hacen sus rondas, tengo que decir que una vez que vas todos los días te llegan a reconocer y se portan más flexibles con los visitantes.
Una vez que mi esposa se puso mejor empezó a hacer migas con sus compañeritas de cuarto, con Lupita (que todos esperamos que ya este mejor) a las hijas de la Sra. Hermelinda, Martha y Laura que también me cuidaron a mi Chaparrita cuando estaba solita, se formo un grupo muy unido en el que todos cuidábamos de todos.
A todos ellos ¡Muchas pero en serio muchas gracias!.
El Seguro no es perfecto, pero nos sacó del apuro, por un momento me puse a pensar cuanto nos hubiera costado una atención similar en alguna clinica privada y haciendo cuentas nos hubiéramos quedado sin patrimonio :(
Si algo se podría mejorar es la atención los fines de semana, las enfermedades y los accidentes no tienen semana inglesa.
Y otra cosa, la gente.. caray, se vale ser cochino pero no tan trompudo, todos los días veía en la explanada un tiradero de botes de refresco, residuos de comida y los botes de basura puestos para ese propósito ¡Vacios!, no se vale.
Todavía no cantamos victoria, mi pingüinita tiene que ir a sus revisiones para confirmar que sigue evolucionando favorablemente, pero después de toda esta odisea hasta me dan ganas de hacer playeras para conmemorar el evento.
A los administradores del seguro, sigan así, no le aflojen, van por buen camino, al menos esa fue mi percepción en esta última visita.

