El sábado mi pingüina y yo llevamos a la ahijada al parque Raymundo Beach que esta justo a un lado del Parque Nacional Raymundo.
Pero antes de llegar al parque nos fuimos un poquito más adelante a comprar gorditas de horno, mmmm .. gorditaaaaas… :P
Pagada la entrada (70 pesos adulto, 40 pesos niños) nos colocamos cerca de la alberca grande y después de comer las gorditas nos metimos al agua.
Justo nos habíamos metido y estabamos acostumbrando a la ahijada al agua (compadres… hay que sacarla más seguido) que nos prenden la alberca, porque resulta que es una alberca de olas !!!. Y que nos arrastra la mini ola.
Ante la insistencia de los presentes, tuve la osadía de lanzarme por un tobogán, recomendación… renten un flotador, la salida no tiene mucha profundidad y al llegar al agua nada más hice splaaaaaaashhhh y me hundí rápidamente, eso si fue muy divertido :)
Solo tengo una queja, y no es con respecto a la administración del parque, nuevamente como en muchos paseos los visitantes son los encargados de ensuciar el lugar, ves flotando en el agua vasos desechables, bolsas de papitas y claro no pueden faltar las colillas de cigarros.
Al terminar nos dimos una vuelta por el parque y disfrutar el paisaje del río. Y para rematar nos comimos unos elotes que ofrecen justo a la salida del parque.
El parque se encuentra al suroeste de Lerdo en la salida a Durango, no tiene mucha complicación y cualquiera les puede dar indicaciones para llegar, pero por si las dudas, les dejo el mapa para que se orienten.
Nos hemos dado una divertida :P y afortunadamente sin quemaduras gracias a las constantes aplicaciones de bloqueador solar.





