

Es divertido cuando buscando una cosa te encuentras con otra. El otro día me encontré con mi primera distro de Linux que fue Caldera OpenLinux .
Durante mis últimos años de carrera en el ITL escuche a un orador en una conferencia platicar sobre Linux y el Software Libre, en aquellos días Microsoft era lo máximo y Bill Gates el nerd (no existía el término geek) que todos queríamos ser ¡Ah como han pasado los años!.
Seguí informándome en las revistas principalmente PC Magazine y PC World este sistema operativo. En en mi primer trabajo tuve la oportunidad de darme el gusto de comprar mi primera distribución de Linux que en aquellos días me costó la cantidad de 50 USD.
Ni pensar en descargarlo porque en solo tenía disponible una conexión a Internet mediante un módem. Un amigo me prestó su tarjeta de crédito internacional y un compañero de trabajo me hizo el favor de traerme el paquete desde Estados Unidos.
No solo era mi primer Linux, también era el primer software que pagaba con dinero producto de mi trabajo. Ceremoniosamente me dispuse a abrir el paquete, con cuidado quité el plástico protector y fueron saliendo de la caja 3 CD’s, 1 floppy, un manual y varios cupones.
Manos a la obra, para instalarlo, tengo que confesar que aunque el artículo de la revista decía que era uno de las distribuciones más sencillas de instalar (la otra era Red Hat) hacer las particiones al disco duro no fue sencillo y en un “intonto” por hacer que mi Windows y Linux convivieran terminé borrando todas las particiones de mi disco duro. Ni modo dicen que echando a perder se aprende. OpenLinux tenía la monada de que una vez que finalizaba el interrogatorio y mientras instalaba los paquetes cargaba un juego de Tetris para que te entretuvieras mientras terminaba.
https://www.flickr.com/photos/linuxman/4934911880/
Poco a poco le fui agarrando el modo, claro que tuve que leer mucho para hacer casi cualquier cosa. En el trabajo me facilitaron una computadora de 333 Mhz o algo así, de hecho no tenía un uso específico y era “antigua” y lenta para dársela a un usuario.
Le instalé Linux pero ¿Y luego?, ¿Qué podía hacer con ella?, este equipo sin propósito terminó haciendo un respaldo todas las noches de la información del servidor, era un respaldo del respaldo porque la unidad de cinta tenía problemas frecuentemente. Eso era por las noches, de día le conecté una impresora láser y funcionaba como un servidor de impresión para la red de windows gracias a Samba.
Tiempo después me encontré con Mandrake (ahora Mandriva ), me pareció más sencillo de instalar y tenía un buen manejo de paquetes, pero esa … esa es otra historia.