En estos días he visto un montonal de comentarios al respecto del cierre de Megaupload. Unos se rompen las vestiduras alegando un intento de censurar el Internet.
Algunos se quejan por sus series, películas y doramas que de golpe y porrazo se fueron al limbo digital. Otros por los libros de la escuela, jamás creí que el cierre de este sitio afectaría la educación en México.
Otros lloran amargamente por sus programas, el Photoshop CS no se que y el Windows XPirata y esas cosas. Me gustaría saber cuantos enlaces dejó en la orfandad el cierre de Megaupload en sitios como Taringa.
Pero es precisamente sobre el software de lo que quiero escribir. El cierre de Megaupload no afectó en lo más mínimo a Linux o al software libre.
Compartir es bueno
El software libre entre sus principales virtudes es totalmente legal y una de sus múltiples ventajas es que su distribución es permitida, recomendada y fomentada.
Caso totalmente opuesto al software privativo que penaliza y castiga las copias que considera como ilegales.
- Para el software privativo compartir = malo.
- Para el software libre compartir = bueno.
Aquellos que hemos aprendido a integrar el software libre en nuestra actividades cotidianas el cierre de megaupload no causa mayor problema, seguimos editando fotos con gimp, redactando documentos con LibreOffice , seguimos leyendo libros y manuales completos en línea, continuamos iniciando nuestros equipos con linux y navegando con firefox o chrome, sin el temor de que el FBI llegué a tocar a nuestra puerta.
Hemos aprendido que para instalar un programa solo es necesario hacer un apt-get install sin la necesidad de buscar cracks o seriales y sin la preocupación de descargar un troyano en el proceso.
La acción es la misma compartir, utiliza los mismos cables, los mismos equipos, los mismos protocolos, pero para algunos estas actividades son criminales, para otros no lo son. ¿Quiere seguir siendo considerado un criminal? o prefiere unirse a las filas del software libre donde compartir es legal.
