La Calzada Colón  LOS OTROS PAJAROS DE FUEGO El Tordo Cabeza Amarilla (Mi rec...

Publicado el 20/02/2015 por Gerardo Güereca Hernández

La Calzada Colón LOS OTROS PAJAROS DE FUEGO El Tordo Cabeza Amarilla (Mi recuerdo del  Xanthocephalus xanthocephalus) Cada año, nada más empieza hacer un poco de frío, los Laguneros en general y los Torreonenses en particular podemos ver a una ave que viene a pasar los meses de invierno en nuestra tierra; se trata del Xanthocephalus xanthocephalus el Tordo cabeza amarilla . Aunque lo podemos ver al atardecer en muchos árboles a lo largo de la ciudad, es principalmente en la tradicional Calzada Colón , donde los habitantes de Torreón lo podemos encontrar, volando y una vez posados en los arboles de los camellones del paseo empiezan hacer un gran mitote que se escucha a varias cuadras a la redonda. Con esta ave tengo un recuerdo de mi niñez. Me disculpo porque les puede parecer ingenua o hasta tonta la siguiente narración, pero es algo que se me quedo grabado en mi memoria, a veces un pequeño recuerdo ocurrido en los primeros años de nuestra vida se queda para siempre. Vivía yo con mi familia en la Avenida Victoria no muy lejos de la Calzada Colón , tenía cuatro años y jugaba yo solo afuera de la que fue mi casa; era el final del otoño y el sol se preparaba para meterse ya, detrás de Calabazas . Antes de irse, el Sol proyectaba sus rayos inundando el cielo con colores dorados. Jugaba como dije afuera de mi hogar, y al sentarme en el escalón de la entrada, me llamo la atención un ruido que venía del cielo, era una parvada de aves que se dirigían al suroeste. En aquel entonces yo ya sabía reconocer varios pájaros: a los curiosos Chileros , a las gordas Palomas y a los presumidos e inteligentes Chanates y al principio confundí a los pájaros que pasaban volando con estos últimos. Pero al fijarme bien tenían algo raro, tenían el cuerpo oscuro pero su cabeza tenía el color dorado ¡El mismo color del Sol Poniente y con forma de flama! Mi edad (que era poca) imaginación (que era mucha) y mi ignorancia (que era menos que ahora) me hicieron sacar la siguiente conclusión: Esos “Chanates” al ir hacia el Sol, éste, los estaba quemando mientras volaban ¡Pobres pájaros! Entre corriendo al interior de la casa buscando a mi madre, quien se encontraba en el patio, la tome de la mano, quería enseñarle que esas aves tenían lumbre en sus cabezas y que quizás caerían a tierra chamuscadas. En eso pasó otro grupo volando, y mi madre (educadora como casi todas las madres) me explicó que no era fuego lo que los pájaros tenían, si no plumas amarillas y que iban buscando refugio en los arboles de La Colón . Quedé conforme y un poco desilusionado con esa explicación. Han pasado muchos años desde entonces, y he pasado caminando muchas veces por la Calzada Colón en los meses en que estas aves vienen a nuestra Región, a pasar el invierno y es tan extraño oír a estos pequeños pájaros hacer su escandalera ¿Qué se dirán en su gritería? Yo no sé donde estaré cuando sea viejo (que voy volando rápido para allá), pero mientras exista La Calzada Colón y sus árboles, regresará año con año el Xanthocephalus xanthocephalus y su familia con su cabeza de fuego.